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Victoria de Khamis

Ecuatoriana. Esposa y madre. Licenciada en psicología, master en psicología social y en nutrición. Estudiante de doctorado.

4 min

4 cosas que no sabías de la Virgen del Carmen y su escapulario

El monte Carmelo Cuando fui, hace algunos años, a Tierra Santa, descubrí al monte Carmelo. Alguna vez había escuchado de este monte, pero la verdad que no había prestado atención. Su nombre viene del hebreo […]

El monte Carmelo

Cuando fui, hace algunos años, a Tierra Santa, descubrí al monte Carmelo. Alguna vez había escuchado de este monte, pero la verdad que no había prestado atención.

Su nombre viene del hebreo kerem, que significa viñedo, porque hacía mucho tiempo, era un lugar de tierra fértil. Además, Elías y Eliseo subían a este monte para estar cerca de Dios.

La orden Carmelita

Imaginen que este monte, tan importante para el pueblo judío es también, y como pasa muchas veces, muy importante para nosotros los católicos.

En el s. XII, un grupo de católicos de Europa fundaron la Iglesia de Santa María del Monte Carmelo, y empezaron a vivir en comunidad, con los valores marianos. A partir de esta comunidad nace el monasterio y la orden Carmelita.

La Virgen del Carmen

Desde ya el siglo XII empezó la devoción a la Virgen del Carmen, empezando en el monte Carmelo en Tierra Santa, pero esparciéndose por todo el mundo.

La orden Carmelita tiene muchos santos dentro de sus miembros, uno de ellos es el santo Simon Stock. Simon ayudó a la orden a dejar la vida de hermitas que los había caracterizado por mucho tiempo, y convertirse en una orden mendicante.

Tiempo después, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz volverían a modificar la orden, creando a los Carmelitas Descalzos.

Simon Stock

San Simón era originario de Kent, Inglaterra. Muy devoto a Dios y a la Virgen, desde joven se fue a vivir como hermita para dedicar su vida a Dios. Cuando empezaron a regresar los soldados cruzados de Tierra Santa, traían con ellos noticias de una orden monástica de Tierra Santa. San Simón decidió unírseles (inspirado por la Virgen María).

El santo predicó en grandes ciudades universitarias como Oxford y Cambridge. Inclusive participó en un concilio de Carmelitas en tierra santa, donde se decidió que debían trasladarse principalmente a Europa, donde eran aceptados y no perseguidos. Además, fue él quien popularizó el uso del escapulario, que recibió directamente de la Virgen.

El escapulario

La tradición afirma que san Simon Stock vió a la Virgen rodeada de ángeles, cargando al niño Jesús y con el escapulario en sus manos.

«Recibe, hijo mío este escapulario, como el signo de una estrecha alianza conmigo. Te lo doy como hábito de tu orden, será para ti y para todos los Carmelitas un excelente privilegio y quien lo lleve no conocerá el

fuego eterno. Es la señal de la salvación en los peligros y de la feliz posesión de la vida que no tendrá fin»

Y entonces, la Virgen María le hizo a san Simón recibir el escapulario, e hizo algunas promesas. Hoy, porque comenzamos julio y porque quiero celebrar este día especial el 16 de julio (¡qué es también el santo de mi abuela Carmen!) quiero compartir con ustedes 4 cosas que probablemente no conocían sobre la Virgen del Carmen y su escapulario:

1. Existe una novena para celebrar a la Virgen del Carmen

Como es tradición católica hacer una novena, que es rezar por 9 días seguidos, una oración especial pidiendo la intercesión de los santos, es obvio pensar que existe una novena de la Virgen del Carmen.

Y por 9 días, antes del día 16, debe de hacerse esta oración, se la puede hacer para hacer alguna petición especial, o también como acción de gracias. Si te interesa rezarla, puedes encontrarla en este link.

2. Para usar el escapulario y que «valga» debe ser impuesto

El escapulario debe ser impuesto a todo aquél que quiera usarlo con devoción. Esta imposición debe hacerla un sacerdote, con esta oración:

«Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna»

3. El escapulario era un hábito

Inicialmente el escapulario se utilizaba como una vestimenta en los hombros, por eso su nombre, escapulario viene de scapulae, que significa hombros en latín.

Poco a poco fue cambiando la forma en la que se lo utilizaba, hasta llegar al «mini hábito» de hoy en día. Es un cordón unido en dos partes por un pedazo de tela marrón, que de un lado tiene a Jesucristo, y del otro a la Virgen del Carmen.

4. No lleva al cielo a quien no se desapega del pecado

El escapulario no es un amuleto de la buena suerte, ni tampoco recibirán sus gracias y promesas quienes no se desapeguen del pecado, como dijo claramente San Claude de la Colombiere:

“Tú preguntas: ¿y si yo quisiera morir con mis pecados? Yo te respondo, entonces morirás en pecado, pero no morirás con tu escapulario”

Y se refería a que, si nos aferramos al pecado, al momento de la muerte es posible que no tengamos puesto el escapulario. Por esto, para recibir las gracias que la Virgen prometió a quien lo use, debemos primero desapegarnos del pecado, y decir una oración mariana todos los días. La forma más común es rezar 3 Avemarías diarios.

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Escrito por

Victoria de Khamis

Ecuatoriana. Esposa y madre. Licenciada en psicología, master en psicología social y en nutrición. Estudiante de doctorado.

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