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Santo Tomás Aquino: El profesor incansable

Santo Tomás

Hoy, 28 de enero de 2021, celebramos en la Iglesia a Santo Tomás Aquino. Nacido en Roccasecca, Italia, en 1224 o 1225, en una familia noble. Desde joven su familia lo preparó para ser Benedictino en el Monasterio de Montecasino, donde su tío era el abad. Sin embargo, el Señor tenía otros grandes planes para él.

No es fácil seguir nuestra fe

Pues muchas personas podrán decir, qué difícil que nuestras familias entiendan y celebren nuestras decisiones, cuando van en contra de sus expectativas. Cuántos en seminarios y conventos siguieron a Jesús, a pesar de grandes oposiciones en sus casas, en sus familias y amigos. No es fácil seguir a Cristo.

Pero, aunque no nos demos cuenta, ser laico cristiano también puede ser difícil. Porque, sobre todo ahora, vamos en contra de la corriente. Por eso es tan importante orar, y tomarnos esos 10 minutos con Jesús como una recarga de amor y de fe.

Pensemos todas las cosas que el mundo acepta como normales, que nosotros no lo podemos hacer, ¡simplemente comenzando por el uso de embriones en investigación médica! Algo tan en boca de todos ahora…

En contra de lo esperado

Y sí, ir en contra no es fácil. Pero, no es tan difícil como fue para Santo Tomás. Cuando empezó sus estudios, decidió que no quería ser Benedictino y que en realidad quería ser parte de la nueva (y revolucionaria) orden mendicante, los Dominicos.

Esto era una afrenta para su familia. Ahora dirían, qué más da, Dominico, Benedictino, Jesuita, ¡si es cura al final del día! Pero en esa época no era tan simple. Al ser Santo Tomás parte de la nobleza, unirse a un grupo de frailes pobres que rogaban por comida y abrigo, parecería que era un insulto para sus orígenes y sus padres.

El encierro

Además, si se decidía ser Benedictino, podía seguir siendo parte de la familia, ya que había mucho honor y poder en los monasterios benedictinos. Pero ese entonces, los Dominicos no tenían el estatus que la familia de Santo Tomás esperaba de él. Por esto lo encierran en una habitación, por 6 meses, esperando que cambie de opinión.

Santo Tomás se mantuvo fuerte en su determinación, y fue su madre quien lo dejó escapar una noche, para que cumpliera con su deseo de ser Dominico.

Si algo así pasara hoy, que nos encierran porque queremos seguir nuestra vocación… bueno, primero nuestros padres terminarían probablemente en la cárcel. Pero también, ¿cambiaríamos de opinión?

Compromiso con su vocación

Por lo radical de las medidas que tomaron sus padres, y por todo lo que tuvo que aguantar Santo Tomás para convertirse en dominico, el santo se comprometió todavía más con su orden y con su vocación. Dios no nos da nunca algo que no podamos aguantar, ni algo de lo que no podamos crecer en la fe y la santidad.

Los dominicos son conocidos porque predican la fe, porque buscaban (y buscan) iluminar a las personas con la verdadera teología de la Iglesia. Es más, hasta ahora, un sacerdote dominico firma con las iniciales O.P. al final, que significan Ordo Praedicatorum, o la orden de predicadores. Entonces, Santo Tomás, cumpliendo con la misión de su orden, se dedicó a buscar las verdades dentro de la fe para mostrárselas al mundo entero.

La razón y la fe

Cuando me encuentro con personas que discuten abiertamente que supuestos de la fe van en contra de la lógica o la razón, me acuerdo de Santo Tomás. Porque fue él quien presentó la posibilidad de conocer a Dios, y de tener como bases de nuestra fe, a la razón.

Decía el santo, que a través de la razón podemos comprobar que Dios existe, y que aunque hayan personas que no conozcan a Jesús de forma teológica, pueden saber de la existencia divina simplemente mediante el uso de la razón.

Y entonces cuando hay quienes defienden que la fe y la razón son incompatibles, cuando exclaman que personas religiosas no podemos también ser científicas y lógicas, le podemos pedir a Santo Tomás de Aquino que interceda por nosotros, para que a través de nuestro comportamiento y lo que decimos, podamos mostrarles que están equivocados.

Sed de conocimiento

Creo que lo más triste que le puede pasar a una persona es perder la sed de conocimiento, la curiosidad por profundizar en nuestra fe.

A través de la búsqueda de la verdad podemos llegar a conocer más a Dios, y además, podemos convertirnos en mejores ejemplos para quienes nos rodean. Santo Tomás nunca se cansó de buscar a Dios, de escribir de él, y de esperar que nosotros nos beneficiemos de sus escritos.

Demostrar nuestra fe en nuestra vida diaria es realmente un regalo para quienes nos rodean, y para Dios. Y no hay forma más fácil de hacerla que a través del estudio, puede ser con lectura, por ejemplo: con el Catecismo de la Iglesia o este blog, pero también se puede ver la televisión, escuchar las grabaciones de 10 minutos con Jesús (y muchísimos otros podcasts católicos) hasta videos de YouTube o TikTok… cualquier método es válido, y el que se nos haga más fácil siempre va a ser el mejor.

Al final del día, lo que queremos es aprender, y Dios no se priva de tener muchos seguidores que buscan evangelizarnos en todos los canales existentes.

Yo creo que eso es algo que debemos pedir a Dios siempre, pedirle que no nos cansemos de aprender de Él, que nunca digamos basta cuando se trata de Sus enseñanzas, de su vida. ¡Con muy poquito de Jesús podemos lograr tan grandes cosas!

Devoción

Conocer a Dios a través de la razón no reduce la devoción que podemos sentir. Santo Tomás amaba a Jesús, supo evitar las tentaciones para seguirlo siempre. Por ejemplo, cuando estuvo encerrado, le llevaron prostitutas para tentarlo y que deje su idea de convertirse en dominico. Pero Santo Tomás, cogió una brasa ardiendo, y sacudiéndola las expulsó de su habitación. Con esa misma brasa, dibujó una cruz negra en la puerta.

Otra historia del santo, es que estando en una profunda meditación, se lo vio levitar hacia la cruz. Tuvo una visión de Cristo, quien lo quería recompensar por su labor teológica, pero Santo Tomás le dijo que no quería nada, solo a Cristo.

Es claro que una vida académica, científica, de muchos datos y trabajo no es ajena a la fe ni a la devoción

Gran influencia actual

Podríamos pensar que Santo Tomás fue un santo de hace muchísimos siglos, y que quizás no tiene importancia alguna hoy en día. Pero estaríamos muy equivocados.

Santo Tomas ha influenciado grandes pensadores, juristas y escritores. Hasta ahora su obra Summa Theologica se estudia en seminarios, monasterios y órdenes religiosas para educar a jóvenes sacerdotes en la fe.  Además, Santo Tomás es considerado Doctor de la Iglesia, por sus grandes contribuciones a la teología católica.

Oración del estudiante

Durante mi vida adulta, siempre le he pedido a Santo Tomás que interceda por mí ante de exámenes, presentaciones orales o reuniones importantes en las que necesito mostrar mis conocimientos. La oración a continuación se la atribuye al santo,  la recomiendo, ¡nunca me ha fallado!

 

¡Creador Inefable!

Tú, que eres la verdadera fuente

De luz y de sabiduría

Y el principio supremo

Dígnate infundir

Sobre las tinieblas de mi inteligencia

El resplandor de tu

Claridad, apartando de mí la

Doble oscuridad en que he nacido:

El pecado y la ignorancia

 

Tú, que haces elocuente la

Lengua de los niños, educa

También la mía e infunde en

Mis labios la gracia de tu bendición

 

Dame agudeza para entender,

Capacidad para asimilar,

Método y facilidad para aprender,

Ingenio para interpretar

Y gracia copiosa para hablar.

 

Dame acierto al empezar;

Dirección al progresar

Y perfección al acabar.

Tú, que eres verdadero Dios

Hombre que vives y reinas

Por los siglos de los siglos.

Amén

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