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P. Juan Carlos

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RECRISTIANIZACIÓN

Dad, pues, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios (Mt 22, 21): Vivir con responsabilidad los deberes religiosos y sociales.
Los primeros cristianos en la vida pública: fermento en todos los ámbitos de la sociedad que transformó aquel mundo pagano.

DAR A DIOS LO QUE ES DE DIOS

Hoy nos dice el Señor en el Evangelio:

“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

Y a mí me parecía que sería una estupenda forma de rezar este día, hablando de la recristianización de la sociedad. Porque somos conscientes todos, vivimos en una sociedad que ha perdido esa esencia descristianizada y estamos llamados todos a una evangelización.

Evangelización, que tal vez comenzando por los mismos católicos, porque alguien tiene que hacer eso. Tenemos que dar a Dios lo que es de Dios

Y a eso nos llama Jesús, a dar a conocer a los que tenemos a nuestro alrededor. Y por eso te invito a pensar en estas dos historias.

DOS HISTORIAS: ABBY JOHNSON

La primera sucedió en el 2009. El lugar, es el edificio de la clínica abortista de Planned Parenthood en Brían, Texas.

Todas las mañanas, cuando la directora del centro abortista, que se llamaba Abby Johnson, se bajaba de su carro y caminaba en dirección a su despacho, algunos de los asesores pro-vida que estaban ahí en la vereda, -en la acera-, le llamaban.

Ninguno le gritaba cosas raras o le hacía señas, sino que le invitaban a conversar. 

Fuera quien fuera el que estaba allí, solo se limitaba a decirle ¡Hola! Y e preguntaba a Abby Johnson como estaba, y le hablaba de su día… 

Fueron pasando los días, y con el tiempo se cuajaron amistades. Lo cual supuso que cuando Abby Johnson decidió huir del negocio del aborto, tendría muchos amigos a los que podía acudir.

Y al cabo de dos años, y gracias a su amistad con esos voluntarios pro-vida de la vereda, -de la acera- y de otros católicos, fue convirtiéndose. 

Primero se hizo Baptista, después Episcopaliana, y luego tomó la decisión de incorporarse a la Iglesia Católica. Abby Johnson recibió la Eucaristía por primera vez en diciembre del 2011. 

Si no has visto la película, es impresionante. No se ve el tema de su conversión, pero sí de cómo salió del negocio del aborto. Una persona que al final se ve atraída por los detalles de cariño de otras personas. 

RECRISTIANIZACIÓN
UNA ORACIÓN QUE ESCUCHARON EN EL CIELO

La otra es una historia que pasó hace pocos días. Una madre que necesitaba ayuda, y me contactó por medio de un proyecto en el que estoy trabajando y que alguien le recomendó. Le dio mi teléfono, chateamos un poco.

Le hice una llamada telefónica y se pudo concretar una ayuda. 

Hace pocos días me respondió con unas cuantas palabras que a mi me conmovieron porque daba a entender que había visto la mano de Dios directamente en esa ayuda, porque ella le había pedido a la Virgen María, que le ayude con su último recurso.

Ese mismo día se concretó toda esa ayuda. 

RECRISTIANIZACIÓN

Mira, esta es la nueva evangelización. Estos son los cristianos que tenemos que ir con el tiempo siendo valerosos, pero a la vez, respetando a las otras personas, ayudando en todo lo que podemos ayudar, porque esta es la forma de volver a cristianizar la sociedad.

Esa es la forma de hacer más atractivo nuestro mensaje. 

Estamos viviendo una crisis, y esta crisis requiere, -y lo decíamos también en la meditación de hace una semana-, de la respuesta de los católicos.

Vamos a intentar fortalecer nuestra fe, y la mejor forma de fortalecer nuestra fe, es sobre todo, viviéndola más a fondo. ¡La fe se fortalece cuando la damos! 

LA FE SE FORTALECE DÁNDOLA

Eso decía Juan Pablo II, cuando se decide a compartir la fe, te empiezan a hacer preguntas, y tienes dos opciones: responder o callarte. Si no sabes, investiga y así profundizarás en tu propia fe.

Cuando hablas, -y hablas de dar testimonio de la fe-, te obligas a ser coherente. La fe se fortalece dándola. 

Por eso, es tan importante ir al centro del mensaje, y lo recoge san Pablo en la Primera Carta a los Corintios, dice:

“Hermanos, les recuerdo la buena noticia que yo les he predicado, y que ustedes han recibido, y a la cual permanecen fieles. Por ella, son salvados si la conservan tal como se las anuncié. De lo contrario habrán creído en vano. 

Les he transmitido, en primer lugar, lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, que fue sepultado y resucitó al tercer día de acuerdo con la Escritura. 

Que se apareció a Pedro y después a los doce, y luego se apareció a más de quinientos hermanos al mismo tiempo, y la mayor cantidad de estos todavía están vivos”. 

RECRISTIANIZACIÓN
LA FE NOS MUEVE

Este es el mensaje del cristiano: Cristo, un Cristo que vive. Vamos a recristianizar la sociedad. 

Señor, te queremos poner en tus manos esta intención. Queremos llevarte a todas partes. Queremos enseñar que eres la buena nueva.

Que nuestra relación Contigo no es simplemente un aspecto de la fe, sino que es nuestra fe católica.

Que nuestra relación Contigo, Señor, es lo que nos mueve. Que nos damos cuenta de que eso es lo central. Todo debería estar radicado en Él. 

Por eso, la evangelización no necesita que nosotros nos convirtamos en especialistas de cosas complicadas, de entender más a fondo, de saber más detalles de fuera; sino que mostremos realmente cuál es nuestra fe.

Nuestra fe en Cristo. ¡Jesús, quiero creer cada vez más en Ti!

UNA IGLESIA QUE RENACE

Y la Iglesia es la buena maestra que nos enseña, y lo decía así Benedicto XVI:

“De la crisis de hoy surgirá mañana una Iglesia que habrá perdido mucho. Será pequeña.

Tendrá que empezar todo desde el principio. Ya no podrá donar muchos de los edificios construidos en una coyuntura más favorable. 

Perderá adeptos, y con ellos, muchos de sus privilegios en la sociedad. Se presentará de un modo mucho más intenso que hasta ahora, como la comunidad de la libre voluntad, a la que sólo se puede acceder a través de una decisión. 

Pero como comunidad pequeña, reclamará con mucha más fuerza la iniciativa de cada uno de sus miembros. Será una iglesia interiorizada, y el proceso de la cristalización y la clarificación le costará también muchas fuerzas, pero la hará pobre.

La convertirá en una iglesia de los pequeños”. 

CRISTO NUESTRO CENTRO

Pero empezaremos desde abajo. Y así vamos a hacerlo, tu y yo queremos pertenecer a esta Iglesia que renace, que da fuerza, que no tiene miedo a lo que viene. Que pone su inteligencia y que está dispuesta a pasar por esa recristianización, empezando por los católicos. 

Pero para eso tenemos que poner a Jesucristo en el centro, tenemos que volvernos Cristocéntricos. Por eso es importante que estos ratos de oración sigan, para conocerle más a Él. 

Jesús que me escuchas, quiero que seas mi centro, quiero darte todo, pero para eso necesito tu ayuda. Señor, que no me despiste, que vaya una y otra vez a Ti, que seas realmente mi centro. Quiero vivir con responsabilidad mi fe, atraer a otros porque vivo mi fe. 

RECRISTIANIZACIÓN
TRANSFORMAR LOS CORAZONES

Ayúdame, Señor, a no perder esa sensibilidad, a que fortalezca mi fe dándosela a los demás. Eso es lo que te da alegría. Y eso es lo que trae esa paz, la paz en el alma de saber que el Señor nos da al Espíritu Santo para que sea Él, el que transforma los corazones.

Y transformaremos los corazones, si nos portamos con esa delicadeza con los demás, si damos razón de nuestra fe.

Se lo pedimos a nuestra Madre, la Virgen María. Ella es la que sabe cuál es la estrategia ideal, y por eso nos lo dice:

“Haced lo que Él os diga”.

Y hacemos lo que Cristo nos dice: que

“Dar al César, lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.


Citas Utilizadas

2P 3, 12-15

Sal 89

Mc 12, 13-17

Reflexiones

Jesús que me escuchas, quiero que seas mi centro, quiero darte todo.

Haz que no me despiste, que vaya una y otra vez a Ti. Que sea parte de esta recristianización.

Predicado por:

P. Juan Carlos

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