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JUAN DIEGO GODOY, “La oración, una plática y una entrevista con Cristo joven”

Nos dice Juan Diego que la oración es un aprendizaje constante, que no se trata de saber rezar, ya que lo que hoy te sirve probablemente mañana no.

A Juan Diego Godoy,  le encanta la música, toca guitarra desde los 11 años, compone canciones y manifiesta que hay muchas cosas que solo puede expresar a través de la música. Pertenece a una banda musical llamada “Cacao”. Le gusta que la gente que escucha sus canciones, se involucre en ellas con nombre y apellido como protagonistas de sus temas.

Juan Diego viene de familia católica con buenos hábitos de piedad, con una madre que le transmitió la constancia y un padre piadoso también. Tuvo la oportunidad de pasar por un Club Juvenil “Gurcas”, en Guatemala, donde recibió formación así como la práctica de deportes como escalar volcanes, en un entorno de gente afín en la búsqueda de la verdad y del amor a Dios. Por lo que nos comenta que él termina entrando en el hábito de relacionarse con Jesús desde hace 6 años.

Juan Diego Godoy y su relación Con Dios

La relación que Juan Diego mantiene con Dios es  de plática, acompañamiento y confianza en sus luchas y alegrías a lo largo del día con un Cristo joven. Nos confiesa Juan Diego que un día decidió hacer nacer a Jesús en su corazón, el mismo día de su cumpleaños, acogiéndolo en el establo de su interior, para no dejarlo nunca más; y es así como Jesús y él pueden hacer un equipo en aventura, al mismo nivel, de esa manera le resulta más fácil relacionarse, sintiendo que nunca está solo inclusive en sus cobardías o dificultades.

Finalmente  nos dice Juan Diego que la oración es un aprendizaje constante, que no se trata de saber rezar, ya que lo que hoy te sirve probablemente mañana no. Le parece importante ir perdiendo el miedo a las distracciones, porque así de amigo es Jesús, a quien le puede contar por qué se distrae y luego llegar a entrevistarlo cual periodista, con la finalidad de querer saber qué  espera Cristo de él.

Juan Diego termina moviéndonos a ser curiosos, a acoger los buenos ejemplos, a investigar cuando nos vienen sentimientos de duda o faltas de fe para mantenernos en esta relación de aprender y re-aprender. Porque todos los días se aprende con Cristo joven.Juan Diego Godoy

Preguntas para el diálogo

1. “Un amigo fiel no tiene precio”  Con Jesús también conversamos como un amigo. En la oración se permite contarle todo. Juan Diego nos afirma que cuando asumió a ese Cristo de su misma edad, encontró la plenitud de su amistad.

¿Eres consciente que día a día en tu caminar está Jesús acompañándote? Él nos da la Gracia para elevarnos a ser amigos suyos.

2. Juan Diego nos sugiere que cuando algo te distrae, puedes valerte de eso mismo para regresar a Él.

 ¿Te desanima la debilidad de tus distracciones, al nivel de abandonar la oración?

3. La amistad es bi-direccional. Es así de natural para Juan Diego, que asume su papel de periodista y lo entrevista abordándole sobre la intimidad de su vida.

¿Manifiestas a Jesús tus inquietudes esperando una respuesta de su parte para ir actuando en la vida con ganas de agradarle?

4.  Jesús está presente en los que dan testimonio de lucha por la justicia, por la paz y por el bien común, aunque al andar a veces hay dolor o agobio.

¿Tienes presente ser agradecida de la fe que has heredado y procuras promover y practicar la caridad  fraterna con la finalidad de ampliar el espíritu cristiano en el medio donde te desenvuelves?

5. ¡Que busques a Cristo, que encuentres a Cristo, que ames a Cristo ¡ Adaptarse a un plan de vida contando con la compañía de Jesús, supone contemplar nuestra responsabilidad de ir creciendo en ese amor compartido.

¿Dudas del tiempo invertido en el Señor?

Juan Diego Godoy
Propuestas de Acción

1. En cualquier circunstancia de tu vida, nunca olvides que Dios te ama, Él es el amigo fiel que nunca te falla, más que el amor de esas madres abnegadas, aunque lo sientas silencioso.

¡Agradece a Jesús que se te regala en la oración para compartirle tus historias con intimidad, haciéndose juntos una unidad de pláticas frecuentes!

2. Lo más común es que nuestro espíritu ande ocupado en muchas cosas y nos cueste centrarnos en la presencia de Dios. Sin embargo Juan Diego nos dice que al finalizar la tarde, pone todo y a todos en pausa para meditar con su compañero de vida, sobre todo lo acontecido en la jornada, sin tenerle miedo a las distracciones.

Recuerda que en la oración no estás solo y que basta decirle sí y convencerte de que éstas con Él, para que luego el Espíritu Santo actúe. Cuánto más le digas sí y más oración hagas, se te facilitará también el hábito del recogimiento, superando las distracciones.

3. Busca más bien disponer tu alma, disponer todo tu ser, para escuchar a Dios, para dejarle actuar, para no oponer obstáculo a su gracia.

Espera con confianza la respuesta de Jesús, no siempre es inmediata, te llega en la cotidianidad, en medio del tráfico, de una canción o en la ducha, nos dice Juan Diego.

4. Es una realidad que muchas veces aprendemos del ejemplo. Nunca se podrá agradecer lo suficiente, el valor de esos padres que se mantienen en el esfuerzo por transmitir la fe a sus hijos.

Procura con tu ejemplo y compañía acercar jóvenes a una vida de fe más consecuente, a través de medios de formación, apuntando siempre a lo bueno, bello y verdadero.

5. Ante la duda o la tibieza, el objetivo no es solo recoger información o saciar nuestra curiosidad. Sino reconocer cuál es mi relación con Jesús y buscar en qué  puedo aportar para vivir en unidad, entre victorias y fracasos.

Así nos afirma Juan Diego,  “Reubico el sentimiento y aceptando que me falta fe, voy más allá, investigando en fuentes fidedignas, sobre lo que me cuestiono, sin quedarme con la duda”.

meditar con la escritura

Meditar con la Sagrada Escritura

1. Mateo 18, 20   “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”

Jesús está en medio de quienes quieren vivir la fe y el amor fraterno. Allí cumple su promesa.

2. Is 49,15  «¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin enternecerse con el hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré .»

El Señor se presenta con ese amor cargado de sinceridad de esas madres por sus hijos, incapaz de olvidar ni abandonar.

3. Jn, 15, 15  «Ya no los llamo siervos, los llamo amigos»

Con el mismo amor que Él derrama en nosotros podemos amarlo, llevando su amor a los demás.

4. Lucas 24, 35-48«Y, entonces, abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras, y les dijo, así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas».

Jesús, abre mi entendimiento. Conozco y escucho tu Palabra, pero quiero hacerla la norma de mi vida.

Papa Francisco
Meditar con el Papa Francisco

 1. Un Dios que es amor

  1. Ante todo quiero decirle a cada uno la primera verdad: “Dios te ama”. Si ya lo escuchaste no importa, te lo quiero recordar: Dios te ama. Nunca lo dudes, más allá de lo que te suceda en la vida. En cualquier circunstancia, eres infinitamente amado.
  2. Quizás la experiencia de paternidad que has tenido no sea la mejor, tu padre de la tierra quizás fue lejano y ausente o, por el contrario, dominante y absorbente. O sencillamente no fue el padre que necesitabas. No lo sé. Pero lo que puedo decirte con seguridad es que puedes arrojarte seguro en los brazos de tu Padre divino, de ese Dios que te dio la vida y que te la da a cada momento. Él te sostendrá con firmeza, y al mismo tiempo sentirás que Él respeta hasta el fondo tu libertad.

(Exhortación Apostólica post-sinodal “Cristo Vive” del Papa Francisco, fruto de la XV Asamblea general Ordinaria del sínodo de los Obispos dedicado a los jóvenes. Abril 2019).

 2. Capítulo segundo: Jesucristo siempre joven 

  1. Jesús es «joven entre los jóvenes para ser ejemplo de los jóvenes y consagrarlos al Señor»[3]. Por eso el Sínodo dijo que «la juventud es una etapa original y estimulante de la vida, que el propio Jesús vivió, santificándola»[4]. ¿Qué nos cuenta el Evangelio acerca de la juventud de Jesús?

La juventud de Jesús

  1. El Señor «entregó su espíritu» (Mt27,50) en una cruz cuando tenía poco más de 30 años de edad (cf. Lc 3,23). Es importante tomar conciencia de que Jesús fue un joven. Dio su vida en una etapa que hoy se define como la de un adulto joven. En la plenitud de su juventud comenzó su misión pública y así «brilló una gran luz» ( Mt4,16), sobre todo cuando dio su vida hasta el fin. Este final no era improvisado, sino que toda su juventud fue una preciosa preparación, en cada uno de sus momentos, porque «todo en la vida de Jesús es signo de su misterio»[5] y «toda la vida de Cristo es misterio de Redención»[6].

(Exhortación Apostólica postsinodal “Cristo Vive” del Papa Francisco, fruto de la XV Asamblea general Ordinaria del sínodo de los Obispos dedicado a los jóvenes. Abril 2019).

Amor a Dios
Meditar con san Josemaría

 1. Camino 382.   Al regalarte aquella Historia de Jesús, puse como dedicatoria: «Que busques a Cristo: Que encuentres a Cristo: Que ames a Cristo». — Son tres etapas clarísimas. ¿Has intentado, por lo menos, vivir la primera?

2.  Camino 890  Te distraes en la oración. —Procura evitar las distracciones, pero no te preocupes, si, a pesar de todo, sigues distraído.   ¿No ves cómo, en la vida natural, hasta los niños más discretos se entretienen y divierten con lo que les rodea, sin atender muchas veces los razonamientos de su padre?

Esto no implica falta de amor, ni de respeto: es la miseria y pequeñez propias del hijo.  Pues, mira: tú eres un niño delante de Dios.

 3. Forja 1014 Jesús: que mis distracciones sean distracciones al revés: en lugar de acordarme del mundo, cuando trate Contigo, que me acuerde de Ti, al tratar las cosas del mundo.

 4. “Recibí la iluminación sobre toda la Obra, mientras leía aquellos papeles. Conmovido me arrodillé —estaba solo en mi cuarto, entre plática y plática— di gracias al Señor, y recuerdo con emoción el tocar de las campanas de la parroquia de N. Sra. de los Ángeles”, contaba con reserva. [1]

Su mensaje ha ido calando en los corazones de cientos de chilenos, que han visto renovado su día a día al descubrir que “cuando un cristiano desempeña con amor lo más intrascendente de las acciones diarias, aquello rebosa de la trascendencia de Dios”. [2]

Relato incluido en «El Fundador del Opus Dei» de Andrés Vázquez de Prada (capítulo V, volumen I) publicado en Rialp

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Secretos de la Oración

 


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  1. Iris Guerra dice:

    Son muy buenas y variadas.

    Las entrevistas me parecen muy largas, supongo que la gente joven no las lee

    Gracias por su trabajo!!!

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