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Esposo y padre enamorado. Doble maestría en Administración Pública y Gobierno LSE-PKU. Administrador de 10min Sacerdotes.

4 min

De Papá a Papá

Es hora de revalorizar la masculinidad apoyándonos en la complementariedad.

Soy un papá católico. Amo a mis hijas, pero no ha sido un camino fácil. Luego de ser padre por primera vez caí en una depresión. Entendí el dilema por el que pasan tantas mujeres que se sienten incomprendidas por sus parejas, en una familia que se reconfigura. Personalmente, sentía que no estaba a la altura del rol que estaba a punto de asumir. Además caí en cuenta de que la mayor cantidad de problemas sociales se deben a un padre ausente que no supo hacer bien su trabajo.

Por ejemplo, el 85% de la población carcelaria juvenil en EEUU provienen de un hogar sin papá. Por eso empezamos este proyecto: de Papá a Papá que busca revalorizar la paternidad.

La problemáticade papa a papa

Solo hace falta ver las estadísticas para ver como la tasa de suicidios en hombres es mucho mayor que el de las mujeres y por caridad cristiana es hora de darle la cara a esta situación. Siento que existe una guerra declarada contra los hombres llamada ideología de género y un feminismo extremo que solo nos elimina de la palestra y nos aísla.

Esto no es actual, es un proceso de mucho tiempo. ¡Creo que es hora de luchar por la complementariedad! Cuando tenía 5 años, mi mamá llevó a mi hermana menor a la guardería y me dijo: ahora eres responsable de ella.

¡Cuídala! Recuerdo que ella no podía parar de llorar y me sentía TERRIBLE. Me preguntaba dónde estaba mi papá. Él tenía que trabajar tanto que apenas podía verlo.

30 años después. Me convertí en un verdadero papá. Al terminar los 15 días de licencia y tras una dolorosa cesárea de mi esposa, tuve que volver al trabajo. Ella y los bebés estaban llorando y por primera vez comprendí el horrible dilema interno por el que pasó mi propio viejo. En Argentina solo hay 48 horas de paternidad y hay países donde ni siquiera existe este concepto. ¡Una vergüenza!

El primer día fue agotador. Me esperaba una montaña de papeleo. Regresé a casa y el día empeoró con discusiones y peleas, conociendo los pañales, la comida y las malas noches que se avecinaban.

La decisióncarlos santos, papa

Después de 3 meses nos enfrentamos a una decisión: ¿Quién iba a renunciar y quedarse con nuestra hija? Decidí dar un paso al costado. Quería ayudar a mi esposa en su desarrollo profesional. Tenía la profunda necesidad de estar presente para mi hija.

Sin embargo, me deprimí. No me malinterpreten. Cuidar a mi bebé fue hermoso y gratificante y me avergüenza admitirlo, pero no cumplía con las expectativas que me había forjado para mí. Por primera vez, entendí cómo se sentía la depresión posparto, algo por lo que pasan tantas mujeres y hombres y que por el estigma que existe no comentan.

Me volví consciente de los conflictos internos de amar al bebé más que a nadie y, sin embargo, querer escapar de la realidad. Me di cuenta de lo difícil que es sentirse valorado por quedarse a cuidar de una pequeña.

La gente me decía que debía volver al trabajo como si alguien les diera paso libre a las decisiones privadas de mi vida. Cada vez, me enojaba más.

Era hora de cambiar. Mi papá nunca fue mi enemigo y por primera vez entendí a mi viejo. Estaba atado a una disyuntiva: su familia o su trabajo, la misma elección que yo encaraba.

La gente no debería tener que enfrentarse a esa decisión porque ambas son necesarias para dignificar al hombre en el orden que corresponde.

La soluciónde papa a papa, un padre ejemplar

Valió la pena el sacrificio de dejar mi trabajo para estar con mi hija. Su primer día en la guardería, se fue corriendo feliz, con tanta confianza. ¡Nunca me sentí tan orgulloso! Ni siquiera miró hacia atrás, no como mi hermana que se lamentaba abandonada en su primer día de clase. ¿Nos preocupamos acaso por nuestros hijos?

Es hora de empezar esta revolución cultural en la cual el hombre se siente amado para poder amar, ya que nadie da lo que no tiene.

En Ecuador solo te dan de 10 a 15 días de paternidad y nada de reducción de horarios luego de eso. En Argentina solo 2. Desde ahí empezamos mal.

Como sociedad, ¿cómo esperamos que el papá genere un vínculo fuerte con sus hijos con una ley cuyo diseño institucional hace que la mayor parte de la responsabilidad de crianza recaiga sobre la mujer?

¿Por qué no aplicar los conceptos del MBA y teoría de juegos a la vida de pareja? Comunicación, sinergia y planificación estratégica. Planear, ejecutar y evaluar. División de tareas, CELEBRAR los triunfos juntos y manejo real de las expectativas.

¡Al fin y al cabo no hay mejor legado, mayor empresa y mejor propuesta de valor que una BUENA VIDA EN FAMILIA!

Súmatede papa a papa, carlos santos

Queremos declararle la paz a esta sociedad y permitir que los hombres den lo mejor de sí y así liberar a la mujer de esa sobrecarga institucionalizada por el Estado.

Es hora de poner en práctica los consejos del Papa Francisco en Amoris Laetitia y por qué no pensar en potenciar también la DIGNITAS HOMINIS de la carta apostólica del Papa Juan Pablo II MULIERIS DIGNITATEM.

Porque, al fin y al cabo, no es una ellas o nosotros. Sino un nosotros amplio, un nosotros con la capacidad del milagro de la vida. La idea es revalorizar ese milagro y darle el lugar que se merece en la sociedad. Por eso empezamos este nuevo proyecto: “De papá a papá” que es un espacio seguro para encontrarnos con nosotros mismos y luchar por nuestras familias.

Te invito a que te sumes a formar parte de esta comunidad. Mira nuestros videos y súmate a nuestra comunidad aquí.


Escrito por

Carlos Santos

Esposo y padre enamorado. Doble maestría en Administración Pública y Gobierno LSE-PKU. Administrador de 10min Sacerdotes.

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