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P. Ricardo

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PROYECTO DE VIDA

La vida de Carlo Acutis nos ofrece un ejemplo de proyecto de vida orientada a Dios, de la santidad en la vida ordinaria, de hacer de manera extraordinaria las cosas ordinarias y ser felices.

«Estar siempre unido a Dios, ese es mi proyecto de vida».  Quería comenzar este rato de oración de diálogo con el Señor, contigo Jesús, citando esas  palabras de un joven italiano, un joven que murió con 15 años: Carlo Acutis.  Hoy, es el día de su beatificación, será beatificado en Asís a las 4 de la tarde hora de Roma y me llamó mucho la atención al leerlas (entre otras tantas frases) que tenía este joven de 15 años, que, en estas últimas semanas, seguramente nos ha sorprendido ver el estado de su cuerpo cuando fue expuesto en esa urna.

Eso nos ha llevado, creo, a conocer un poquito más la figura de este joven de 15 años. ¿Por qué? Porque estamos hablando de alguien común y corriente, como si miraras ahora por la ventana o donde te encuentres y ves gente caminando o, en este caso gente, joven y que pensemos: oye ese ahí podría ser un santo.

Pues es lo que pasaba con él y pues, en efecto nos han llegado muchas noticias, su mamá nos ha contado cosas de que a ella misma le sorprendían de su hijo y otras que no conocían, como por ejemplo, que el día del entierro de Carlo, ella se quedó sorprendida (bueno los padres se quedaron sorprendidos) al ver la cantidad de gente, de mendigos, que acudieron al entierro de Carlo.

AYUDAR A LOS MÁS NECESITADOS

Y ahí es donde ella se sorprendió y descubrió que Carlo ayudaba a mucha gente necesitada, pobre, que mendigaba en las puertas de las iglesias o por las calles; a veces comprándoles una comida, una cena o dándole algo suyo: sus zapatillas o algo que había guardado de su propia casa de su comida. Y esas personas habían ido a su entierro y así descubrió muchas otras cosas más.

Pues es una ocasión muy buena para meditar cómo vamos nosotros en ese camino de santidad, porque cuando el Señor nos llamó a través del bautismo, el Señor nos ha llamado a la santidad, a cosas grandes y por eso me gusta mucho esta frase: estar siempre unidos.  «Jesús ese es mi proyecto de vida», este muchacho de 15 años se planteó esto, se planteó ser santo y se planteó un proyecto, un proyecto sobrenatural y que, al mismo tiempo, diríamos que abarcaba toda su vida, todas las esferas de su vida.

También sabemos que era un joven de su tiempo, porque como su misma madre cuenta en una entrevista, había hecho una exposición que explicaba los milagros Eucarísticos y que ayudó muchísimo, porque se utilizó muchas parroquias, no solamente en Italia, sino en otras partes del mundo. Y utilizaba los medios informáticos, que en esos años había, (todavía no eran tan comunes, tan conocidos o tan al alcance de la mano, como hoy en día); sin embargo, él se buscaba manuales de informática, buscaba algún programa que permitiera editar sus videos, grababa con su cámara y lo subía a internet.

Pues era una persona de su tiempo, del siglo XXI y que, además, buscaba trabajar.  En este caso, esas cosas que tenía, esos proyectos, esos planes y así como estudiar por supuesto (porque estaba en el liceo); es decir, ese proyecto divino, sobrenatural que se haya planteado de estar siempre contigo Señor.

TENER UN PROYECTO DE VIDA

Un proyecto que empapó toda su vida y, creo Señor, lo que hace extraordinaria esa vida ordinaria que vivió y de ese modo tú y yo que vivimos en este mundo también del siglo XXI, pues nos sentimos como empujados, en el buen sentido, empujados, tirados hacia arriba para ser santos.  Es como si nos dijera este joven Carlo: sí, sí se puede ser santo en el siglo XXI, en la vida ordinaria. 

Y para eso nos da la clave: tener un proyecto de vida, que consiste en estar siempre unido a Jesús y hay algo que diríamos que alimentaba la vida de Carlo que era la oración y la Eucaristía.  De allí, que en su féretro están escritas las palabras y “I’eucaristía é la mia autostrada per il cielo”  es decir:  «la Eucaristía es mi autopista hacia el Cielo». 

El sacerdote de la Parroquia donde él iba a rezar, nos cuenta cómo lo veía rezando frente al Sagrario, frente al Santísimo, porque allí está la fuente y raíz de la vida interior de los santos: Jesucristo, Tú Señor.  Por eso también en este día en que la Iglesia se alegra porque se adorna con una joya más, con la vida santa de sus hijos, pues pensemos cómo cuidamos nuestro trato con el Señor, cómo cuidamos de la Eucaristía, si tenemos la posibilidad de ir, cómo cuidamos o cómo buscamos al Señor cada día, que es lo que hacía Carlo todos los días de su vida.  En sus circunstancias ordinarias buscaba al Señor y, por supuesto, pues es un apóstol porque a través de esto de la catequesis, a través de estas exposiciones sobre los milagros Eucarísticos, buscaba dar buena doctrina, dar a conocer esos milagros, dar a conocer a Jesucristo y, sobre todo, con su vida. 

SER TESTIMONIO DE JESUCRISTO

Tecnología

Y eso lo que tú y yo debemos hacer: ser testimonio de Jesucristo y vamos a conquistar este mundo, conquistar el sentido positivo no porque queramos subyugarlo, sino que llevar este mundo que es de Dios, devolverlo a las manos de Dios; este mundo que a veces vemos que parece que se corrompe, que se aleja  de Dios, que se descristianiza y que a lo mejor nos puede desalentar, nos puede hacer sentir desanimados y sin embargo vemos el ejemplo de ese joven, de Carlo y que a lo mejor, hay otros jóvenes que viven santamente, que se esfuerzan por vivir santamente. 

Esto nos mueve, esto nos anima porque así como Carlo, -gente joven, como también gente adulta, gente mayor…- fueron cristianos todos ellos, los que conquistaron ese Imperio Romano, que parecía imposible conquistar, no solamente por su un extensión, sino sobre todo por el modo de vida que tenían, que contrastaba muchísimo con el mensaje de nuestro Señor, con esa verdadera felicidad, la que Jesús los llamaba y que nos llama actualmente; sin embargo, con su ejemplo, con su vida, con su oración, a veces teniendo que entregar la propia vida, derramando la sangre, pues conquistaron al cabo de unos siglos todo un imperio.

Gracias a la ayuda de Dios y gracias a que se tomaron muy en serio su vocación a la santidad, porque tiene ese proyecto, ese proyecto que Carlo se planteó y decidió vivir, vivir muy pegado al Señor; pues miremos tú y yo en estos segundos que nos quedan en 10 minutos con Jesús (y a lo mejor tú seguirás con tu oración), pues pensemos ¿qué hago yo para estar más cerca de nuestro Señor? ¿Qué hay en mi vida que me aleja de Jesucristo? y que nos decidamos que tú y yo necesitamos arrancarlo; fuera, «Aparta de mí Señor lo que me aparte de Ti», era una jaculatoria que le gustaba repetir a San Josemaría.  Aparta de mí Señor, porque eso me aparta de este proyecto, este proyecto de ser santo, este proyecto que consiste en ser felices. 


Citas Utilizadas

Ga 3, 21-29

Sal 104

Lc 11, 27-28

Reflexiones

Señor, que pueda construir mi proyecto de vida, para que siempre pueda estar unido a Ti, con la ayuda de Tu madre, María, que es nuestro ejemplo de vida…

 

 

Predicado por:

P. Ricardo

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