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P. Daniel

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5 min

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PROPÓSITOS 2022

El padre Daniel nos invita a comenzar el nuevo año con propósitos cristianos, que nos permitan vivir cada día con una fe renovada en Cristo, y a dedicarle un poco más de nuestro tiempo a la oración.

¡Hola a todos! Quería compartir con ustedes, una breve reflexión sobre el fin de año, 31 de diciembre de 2021.

¡Comenzamos un nuevo año! Lo primero que se me ocurre, es recordar cómo los primeros cristianos se sirvieron del mundo pagano para insertarse, rescatando todo lo bueno -que es mucho- con la propia fe y cultura cristiana.

Por ejemplo, cuando el Panteón de Roma, construido a principios del siglo II por Agripa, pasa a ser una iglesia cristiana: Santa María de los mártires, se llama.

El primer nombre que le dieron los cristianos -el Papa de entonces- fue: la Iglesia de Todos los santos.  O sea, pasaron de el panteón:  Todos los dioses (la versión pagana obviamente) a la versión cristiana: Iglesia de todos los santos.

Es un ejemplo nada más, pero como a nosotros nos interesa todo… no nos interesa solo lo propio, lo exclusivo, nuestro, de la cultura de la fe judeocristiana, sino que estamos abiertos a aprender e influir de todo lo que podríamos llamar al margen de la fe.

En definitiva, no hay una separación neta entre lo sagrado y lo profano.  Lo profano también tiene una semilla interior de sacralidad.  Todas las cosas humanas tienen algo de divino también.

A partir de esta pequeña introducción, hacerles ver que el final de año no tiene ninguna significación esencial respecto de la fe, lógicamente.  Pero sí que le podemos sacar un partido de lo que para nosotros puede significar.

SE CIERRA UN AÑO Y COMIENZA UNO NUEVO

Por una parte, se cierra un año y se comienza un nuevo.  Año con la esperanza de que las cosas vayan mejor.  Y tenemos bastantes razones para pedir esto al Señor, para desear un año mejor.

Ha sido muy duro lo de la pandemia, se prolonga, además por delante, quizá, situaciones complejas.  Esperemos en Dios que se vayan resolviendo.  Pero, efectivamente, ha sido un año duro; cansador.

Seguramente, en el corazón de todos los seres humanos, vendrá este anhelo, deseo, fin… como se llame, ilusión, de que el 2022 sea un año mejor.

Se lo podemos pedir al Señor: “Señor, danos un año mejor”.

Y ¿qué significa un año mejor? Significa un año más cerca de Él, esencialmente, porque las cuestiones humanas, buenas o malas, son relativas en cuanto nos acercan a Dios, según nuestra propia determinación y libertad o nos alejan de Él.

En definitiva, ahí está lo bueno y lo malo.  Es una enseñanza de Jesucristo, no me lo invento yo.  Jesús nos enseña qué es lo que hemos de, verdaderamente, temer.

Dice que ni siquiera hemos de temer a quienes pueden matar el cuerpo (pensemos en el bicho este del corona), sino que tememos a quienes nos pueden apartar para siempre de Dios.

Entonces, aprovechando este final de año y comienzo del próximo, podemos decir: “Señor, ayúdanos a abrirnos a todos tus dones, a todas tus bendiciones”.  Es una buena manera de rezar, me parece a mí.

HACER EXAMEN Y DAR GRACIAS

También, final de año significa hacer un poco de examen.  Mirar para atrás y, por supuesto, dar gracias.  Tanto que agradecer, junto con pedir perdón en las cosas que le hemos fallado y pedir ayuda.

Esa es una manera cristiana, me parece a mí, de enfrentar el fin del año.

Me acordaba también de una enseñanza de san Josemaría con ocasión de estas fechas que decía: “Año nuevo, lucha nueva” (San Josemaría).

Más que un traje nuevo, una cosa nueva o un pensamiento sin ningún fundamento en la realidad, tenemos que pensar en renovar la lucha por crecer en las virtudes, en la humildad, en la paciencia, en la comprensión hasta los demás, etc. y en la relación con Dios.

Esa lucha nueva es lo que nos hace nuevos; es lo que nos hace jóvenes por dentro.  Lo que nos envejece, sobre todo, es el pecado.  Lo que nos envejece es esa falta de lucha por conquistar las virtudes.

Por eso, una persona puede ser joven por fuera, pero muy vieja por dentro y, al revés, una persona puede ser muy vieja (conozco alguna muy cerca a mi familia), pero muy joven por dentro.

La juventud que importa es la del alma, no la del cuerpo.  Entonces, “Año nuevo, lucha nueva”.

¿Por qué o para qué? Para crecer en santidad; para crecer en amor a Dios; en unión con Cristo y entrega a los demás.

 

SANTA MARÍA

La misa del primero de enero es la misa solemne de Santa María.  Una preciosa costumbre cristiana.  Una tradición de asistir ese día a misa, aunque no es obligación, no es precepto, pero qué bonito hacerlo así, de la mano de la Virgen.

Porque todas las cosas buenas nos llegan a través de santa María y que este año nuevo nos lleguen todas las cosas buenas con esa misa dedicada a santa María.

La bendición Urbi et orbi que confiere el Papa Francisco (como todos los papas anteriores), es una tradición multisecular.  Significa Urbi de la ciudad; es decir de Roma y bendición orbi, del mundo, del orbe.  Urbi et orbi: de la ciudad y del mundo entero.

Es una bendición que podemos seguir por los medios actuales cómodamente y con las disposiciones interiores de rechazar lo que ofende a Dios.  Tratar de confesarnos en un tiempo cercano y también comulgar, rezar por el Papa para ganar indulgencia plenaria.

Es decir, todas esas sombras de nuestras faltas y pecados quedan limpias por este don de la gracia que la Iglesia nos concede a través de la bendición Urbi et orbi.

Ahí les doy algunas ideas que, quizás, les pueden servir para empezar este año 2022 con mucha confianza en el Señor.

 

 

“Todo es para bien de los que aman a Dios” (Rm 8, 28) escribió san Pablo en la Carta a los Romanos; o sea, sea lo que sea, si estamos unidos al Señor, todas las cosas confluyen al bien.  Todo suma si buscamos al Señor, incluso las cosas que humanamente uno podría decir que son desgracias; que son cuestiones lamentables, resulta que, unidos al Señor, se transforma en un verdadero bien.

Esa es la gran revolución cristiana, es la gran alegría de los cristianos: que todo nos sirve para lo mismo.  Todo converge en esa unión con Cristo que, además, nos asiste en esta lucha, nos acompaña en cada momento.

¡Que tengan un muy buen año!

 


Predicado por:

P. Daniel

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  1. Lenguaje normal, hace atractivo el seguimiento. Intenso da oportunidad de hacer pausas de meditación.

  2. Me pareció fantástica , llena de contenido sobrenatural. Me dió mucha paz. Muy agradecida y feliz Año Nuevo 2022!
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  3. Muchas gracias por enviarnos los audios diarios y preparar estos documentos que son sencillos pero nos acompañan para crecer en santidad. Dios los bendiga

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