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Padre Santiago

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LUCKY LOSER

El término “Lucky loser” significa perdedor afortunado.

Ayer un buen amigo sacerdote, que por cierto le encanta el tenis, lo juega desde que tiene 16 años, me envió una buena noticia.  Un jugador de tenis colombiano clasificó al cuadro principal del Roland Garros.   Pero yo le pregunté que cómo era posible, pues había perdido el tercer juego de la ronda de clasificación.    Entonces me dijo: “Lucky Loser”.   ¿Qué, qué?   Si, Lucky Loser.    Y me mandó la noticia.

El término Lucky loser significa “perdedor afortunado”, y se utiliza este término, cuando en eventos clasificatorios generalmente deportivos, se clasifica un perdedor debido a la renuncia de un clasificado, por que se ha enfermado o ha tenido alguna que otra calamidad, que no puede jugar mejor dicho.

Entonces pues quién entra al cuadro principal, el Lucky loser, por ejemplo en fútbol, ha habido casos emblemáticos en la historia de ese deporte, por ejemplo la selección de fútbol de Dinamarca, durante la Eurocopa de 1992, debido a los sucesos de la Guerra de los Balcanes, Yugoslavia fue expulsada de dicho torneo y quien la reemplazó: pues la selección Danesa, eliminada durante la etapa clasificatoria, jugó el campeonato y lo ganó.    ¡Tremendo!    O sea el Lucky Loser de ese campeonato ganó la Eurocopa de 1992 que se jugó en Suecia.

No es que yo haya recordado esto con mi memoria prodigiosa de deportes, no, que no la tengo, sino porque lo averigüe y lo busqué en internet y salió la respuesta.  Y ahora cómo se juega este torneo de tenis, este Grand Slam, pues hay una regla un poquito diferente, por qué no entra el último Lucky Loser, sino que se hace un sorteo entre los cuatro mejores perdedores.      Y padre, ¿ por qué nos está contando esta historia?   Porque hoy nos cuenta el Evangelio de San Mateo, que el Cielo está lleno de Lucky Losers, ¡Lleno!.    Yo no sé si alguna vez a ti te han llamado: Lucky Loser, perdedor afortunado, perdedor con suerte.     Señor, si nos podemos llamar así, delante de Ti, bienvenido sea, yo acepto llamarme así, “Perdedor afortunado” voy a cambiar un poquito el orden de las palabras y  de pronto meter alguna otra palabra, “Pecador afortunado”, somos unos pecadores afortunados, por qué Dios nos mira con misericordia, nos mira con amor y nos salva, nos redime, a pesar de nuestras miserias, de nuestros pecados.

El Evangelio de la misa de hoy es clarísimo, Jesús les dijo:

“En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el Reino De Dios”.

Jesús, pero ¿cómo es posible que un hombre pecador, después de muchas miserias y pecados nos pueda preceder en el Reino de los Cielos? ¿Cómo alguien que sólo buscado la vanagloria, le ha dado gusto al egoísmo, puede encontrar el camino que lo lleva a la vida eterna?  Jesús mí Jesús, tú tienes tus caminos, Tú sabes a quién llamas y cuando los llamas.

Viniste para eso para llamar a los pecadores, a los cautivos, ¡Llámame Señor!, ¡Llámame!.      Y no dejes de llamar a los que se sienten desesperados, indignos de Tu gracia, y de Tu perdón, y sobre todo de Tu misericordia y de Tu amor.

En este mundo estamos muy lejos de los juicios de Dios, porque humanamente, claro uno podría pensar: no esta persona se tiene que condenar tiene que pagar sus culpas, tiene que pagar sus deudas.        Ayer haciendo mi oración de la mañana, por la tarde también procuro hacer un ratito de oración, leí lo siguiente: “En el cielo la cigüeña conoce su estación, la tórtola, la la golondrina y la grulla conocen los plazos de sus migraciones, pero mi pueblo ignora voluntariamente los juicios de Yavé”. (Jeremías. VIII, 7) (541).

El tiempo pasado jamás volverá, es irrepetible.    Cada dia que transcurrimos sobre la tierra, cada minuto, tiene sentido en el plan redentor divino, el tiempo no es nuestro, sino de Dios(542), y el Señor pide que cada momento de nuestra vida rinda fruto, el fruto que Él espera para el que nos concede su gracia.    Y cuando un pecador que después de muchos años de estar alejado de Ti Jesús, se encuentra Contigo y se encuentra con Tu mirada, y con Tu amor, con Tu misericordia y se anima a  cambiar de vida, a convertirse, claro,  deja sobre Tus hombros, sobre Tu espalda, sobre Tus manos, en la cruz, todas sus miserias y emprende un camino nuevo. Emprende una vida nueva.       Por eso es posible que muchas personas, que muchas almas alejadas de Dios, meses, años, puedan acceder al banquete celestial, puedan acceder a gozar eternamente del Reino de los Cielos.

Los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el Reino De Dios”.

Quién se crea muy justo, revisé, haga examen, esta frase de Jesús nos puede interpelar.       Señor, yo sobre todo necesito llegar al cielo, no mi propia justicia y no mi propio esfuerzo y mis virtudes y talentos y mi esfuerzo humano, sino sobre todo Señor, Tu gracia, Tu perdón, Tu misericordia.

Necesito Señor, ser un Lucky Loser, ser un afortunado, para que Tú me puedas conceder la gracia de la salvación eterna.

También recuerdo una imagen, que me gustó mucho de uno de esos memes que llegan por él por el celular, era un Volkswagen de esos viejitos, bueno aquí en mi tierra le decimos: Pichirilo,  y  entonces en la imagen decía: “¿por qué el parabrisas es más grande que el retrovisor?,  Por qué el parabrisas mira al futuro”.    Más o menos esa era la idea.     Y a mí me gusta pensar en esa imagen también en este momento, porque claro si yo he sido un hombre muy pecador, para qué mirar para atrás, lo que tengo que hacer es mirar para adelante.

Si el Señor me da la oportunidad de cambiar de vida, de convertirme y con Tu compañía y con Tu gracia mirar para delante, es que eso es lo que importa, eso es de lo que Tú me vas a pedir cuenta, a ver cómo me comporto después de haber recibido Tu gracia, Tu perdón y Tu misericordia.

Esta mañana salí a celebrar misa fuera de mi casa, y pasé por un Caín, que es una estación de policía, y es muy grande y tiene una prisión. Y pasé, y me llamó mucho la atención porque en la calle había  puras mujeres, y claro pase rápido, no me detuve a  indagar qué pasa, después pensé, claro ésas deben ser las madres, las hermanas, las esposas, las novias, de los reclusos y qué pensamiento tendrán estas mujeres de esas personas que están ahí recluidas, presas, cariño, amor porque sino no estarían ahí esperándolos, para verlos, para entregarles algún alimento y sobre todo darle su cariño y su amor.

Pues así es Dios con nosotros, Él nos espera, nos quiere, nos ama, y así también es Nuestra Madre.         A mí me consuela mucho esas jaculatorias, esas letanías del rosario; Consoladora de los afligidos,   Auxilio de los cristianos, Madre de la misericordia, Madre de la esperanza.

Vamos a acudir a Nuestra Madre, vamos a pedir para nosotros y  también si conocemos alguna persona que esté muy lejos de Dios, vamos a pedirle a Dios, a Jesús, que entre en ese corazón, lo transforme, lo cambie y que le cambie la vida, y que solamente le permita mirar hacia delante para Señor con tu gracia, ganarnos la vida eterna; Lucky loser,  Señor aceptó ser un Lucky loser, si con esa fortuna de tu gracia me puedo ganar el Reino de los Cielos.


Citas Utilizadas

Ez 18m 25-28

Sal 24

Fl 2, 1-11

Mt 21, 28-32

Reflexiones

Señor, perdóname mis faltas, dame tu gracia, yo miro para adelante, yo quiero ganarme el cielo.

Predicado por:

Padre Santiago

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