< Regresar a Meditaciones

P. Juan

4 min

571total visits.

5+

ESCUCHA LA MEDITACIÓN

EL BESO DE JUDAS

En este día la Iglesia recuerda que Jesús fue entregado por uno de los suyos.   Como en toda la Semana Santa procuramos acompañar al Señor más de cerca.

DETALLES DE TUS ULTIMOS DIAS

En estos días santos, en que estamos procurando de manera muy especial acompañarte Jesús, nos ayuda mucho saber día a día cómo fue Tu Semana Santa: los últimos días de Cristo en la tierra.  

Quizá te pasó que ante el fallecimiento de un ser querido o de una personalidad pública, te preguntaste cómo fueron sus últimos días: ¿Qué hizo? ¿Con quién estuvo? ¿A quién llamó? Porque claramente tienen una especial relevancia, después de su paso por este mundo. ¿Qué hizo? ¿Cuáles fueron sus últimos hechos en esta vida?

Y en el caso de Jesús, esto se da con mayor intensidad.   

Vos Señor, sabias muy bien que se te acababa Tu tiempo, y que estaba llegando Tu hora. Y a partir del Domingo de Ramos, así llamado especialmente cuando entraste  de manera triunfal en la Ciudad Santa. Entre esos Hosanas y vítores, estabas ya cómo despidiéndote. Preparándote intensamente para lo que celebraremos en el Triduo Pascual. 

Y eso que dice san Juan, con cierta solemnidad en el capítulo 13 de su evangelio:

“Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”

Y a continuación empieza el relato de la última cena, esas palabras se pueden aplicar de un modo un poco mas amplio, a todos estos días de la Semana Santa. Nos estás amando Señor hasta el  extremo y por eso queremos Jesús seguir tus huellas, acompañarte día a día.   

LA TRAICIÓN DEL AMIGO

Y en ese contexto, el día de hoy Miércoles Santo, es un día de pena está marcado por el dolor, el desgarro que produjo en Tu corazón Jesús, la tradición del amigo. En el evangelio, en la misa leemos estas palabras:

“Uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: ¿que están dispuestos a darme si se los entregó? Y ellos se ajustaron con él, en treinta monedas”.    

(Mt 26, 14-16)

Ciertamente, no era del todo una sorpresa para Jesús, este hecho tan triste, porque al igual que otros detalles de la Pasión, la traición, estaba profetizada en los salmos y en otros relatos del Antiguo Testamento.

Dice en un salmo justamente:

A un mi íntimo amigo, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, a mí contra ha levantado su calcañar”

levantó contra mí su talón, como señal de agresión.

APARECE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

También en una escena del Antiguo Testamento, en la que los hijos de Jacob venden a su hermano, José, por envidia, primero habían decidido matarlo pero finalmente terminan vendiéndolo a unos comerciantes que pasaban por allí y el precio fue de treinta monedas. Lo que costaba un esclavo, eso también es  figura de lo que Jesús padeció. Y aun estando estas advertencias y seguramente no se te pasaban a Vos Señor por alto, todas estas profecías de la Sagrada Escritura. 

CON UN BESO ENTREGÓ A SU MAESTRO

Aun así, cuando esto sucede, cómo le dolería Jesús. ¡Qué duro habrá sido! Más quizá, que esos golpes, que esas bofetadas, la traición por parte del amigo, ahora que el Señor está mas sensible, compenetrado con su misión, si eso es posible en estos  últimos días, que uno de los suyos sea quién lo entregue. ¡Qué decepción! ¡Qué soledad sentiría Jesús!. ¿Dónde fue a parar todo el amor que le di a este que Yo había elegido, a uno de los doce? Te podrías preguntar Señor, ¿Qué te hice nada para merecer este trato?.

Escuche alguna vez una representación en un cuadro, en la que aparece Jesús, con una herida en su rostro, pero que no es consecuencia de uno de los golpes o de  los latigazos que recibió en la Pasión, sino que, es consecuencia de un beso. El beso con el que Judas entregó al Maestro, en el huerto de los olivos. 

Y queremos Señor, no ser indiferentes en este dia a ese dolor Tuyo, a esa  traición, queremos al contrario, acompañarte, no dejarte solo, estar tan cerca Tuyo como podamos. Con la ayuda de la gracia quizá  compartir un poco ese dolor que tenes en el corazón  por la traición de Judas, pero también  por tantas traiciones, las mías, las de cada uno también.  

DIA DE DOLOR    

Para los primeros cristianos no solamente desde el viernes, no solamente por el día de la Pasión, era  un día de penitencia, de dolor, sino también tenían el miércoles como un día penitencial, justamente recordando esta traición que sufrió Jesús. 

Y por nuestra parte Señor, ahora en estos 10 minutos con Vos, quizá a lo largo de este día, recordándolo alguna vez,  porque en estos días tenemos como más frecuentemente dirigirte la mirada, para ver qué viviste cada uno de los días de la Semana Santa.   

QUIERO SER TU AMIGO FIEL 

Por eso también a lo largo de la jornada, podemos muchas veces pedirte perdón por las traiciones, desagraviarte.     Fomentar los deseos de fidelidad, reconocemos Señor nuestra debilidad, nuestra ingratitud. Y querríamos reparar con actos de amor, o diciéndote eso:  «yo quiero ser tu amigo o amiga fiel y si tengo la desgracia de traicionarte, con Tu ayuda no me voy a desesperar, como le pasó a Judas, que se ahorcó, sino que voy a pedirte perdón»

COMO PEDRO, ACUDIR A LA VIRGEN MARIA

Quizá haciendo ese camino, que según algunos autores espirituales, hizo san Pedro. Que también esos últimos días, él que pensaba que daría la vida por Jesús, en el momento malo, cuando vinieron a llevarse al Señor…  Es cuando Judas le da ese beso, en el huerto. Para indicar quién era.

Más tarde san Pedro negará conocerte.

Sin embargo, él supo llorar su traición también y según algunos fue a la Virgen, no se quedó solo en la angustia y la tristeza, sino que animado por Maria pudo volver a Jesús. Pudo ser columna de la Iglesia. Y pudo ser en quién el Señor se apoyó para sostener a los demás. 

Vamos a pedirle también a Nuestra Madre. Que Ella sea el camino para volver muchas veces a la amistad con Jesús, con ese propósito de más fidelidad cada vez que tengamos la desgracia de alejarnos de Él.

 

 

 

 

 


Citas Utilizadas

Is 50, 4-9

Sal 68

Mt 26, 14-25

 

Reflexiones

Señor, si yo te traiciono, que sepa volver de la mano de María a estar junto a Ti. 

 

Predicado por:

P. Juan

¿TE GUSTARÍA RECIBIR NUESTRAS MEDITACIONES?

¡Suscríbete a nuestros canales!

¿QUÉ OPINAS SOBRE LA MEDITACIÓN?

Déjanos un comentario!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Regresar al Blog