< Regresar a Meditaciones

P. Santiago

7 min

418total visits.

3+

CORAZON, OJOS, MANOS Y VOZ DE UNA MADRE

En la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, contemplemos su corazón inmenso donde caben todas nuestras cosas, sus ojos que te acarician cuando te ven, sus manos que te sostienen en los momentos en que piensas desfallecer y su voz que te llena de esperanza y ganas de luchar por amor.   A Ella nos encomendamos al empezar este nuevo año.

Voy a hacer este rato de oración con este villancico, cantado por una agrupación de jóvenes, que se llama Pentatonics, hoy es un dia muy especial, es un día de fiesta, hoy es un día de mucha alegría porque es el dia en el que los cristianos celebramos la solemnidad de Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra.        

Y quería Jesús en estos 10 minutos, aparte de ir haciendo la oración con esta música de fondo, hacer ejercicio un poquito lanzado, algo lleno de confianza, y que no nos escuche Tu Madre porque se puede sonrojar un poco, Sé que sería muy arriesgado preguntarle a alguien: “oye ven cuéntame de tu mamá, cuéntame de tu madre, pero te quiero preguntar puntualmente por el corazón,  por los ojos, las manos y la voz de tu madre. A ver  cuéntame cómo era el  corazón o  como es el corazón de tu madre, o  cómo son los ojos, las manos, la voz de tu mamá”. 

Podemos incluso como tantos hacemos la oración este dia con estos audios de 10 min con Jesús, pensar: “Claro mi madre ya no está en esta tierra, pero la recuerdo, recuerdo su corazón, sus ojos, su mirada, su voz”  y por qué no que todos hagamos la oración pensando también en nuestras madres.      ¿Por qué se me ha ocurrido hoy hacer la oración pensando en esto?     

Querido Lucas

Queriendo contarle a Jesús como me imagino yo, el corazón, los ojos, las manos y la voz de mi Madre Santa María, mi Madre del cielo, porque he leído un libro muy bonito, que se llama: “Querido Lucas”; un escritor que reúne unas cartas recibidas de los apóstoles y algunas santas mujeres y Lucas que es quien recibe las cartas y luego las publica, va contando los detalles que reciben en esas cartas y él pregunta puntualmente por las manos, el corazón, la mirada la voz,  bueno los sentimientos.   

Es un libro super bonito, entonces yo me voy a guiar con este libro, mientras tanto vamos escuchando de fondo otra canción, de Andrea Bocelli, en su disco de villancicos, es bellísima esta canción, en alguna parte dicen:  ”Qué Niño es Este que descansa en el regazo de María”  así comienza.   Y más adelante dice: “Este es el Cristo Rey, a quien resguardan los pastores y cantan los ángeles” hoy podemos hacer oración con música y con todo porque es un día de fiesta muy grande, muy especial.    

Maria madre de ternura

Su Corazón

Bueno Señor pero no puedo olvidar que estoy hablando contigo 10 minutos como Jesús, entonces la carta escribe que habla del corazón, la escribe San Juan y yo me quiero fijar sólo en un detalle de esa carta, dice: “María es muy sensible, tiene un corazón inmenso” y un  corazón grande se ocupa de muchas cosas, cualquier cosa le afecta un montón,  por qué la guarda en su corazón, así era el corazón de María, corazón de Nuestra Madre hoy en  su fiesta solemne de Santa María Madre de Dios,  Y Jesús, yo le quiero pedir hoy a la Virgen Madre, que nos dé un corazón a su medida, que nos olvidemos de lo nuestro, para llenar su corazón, que lo vaciemos de nosotros mismos y que nuestro corazón sea para  Nuestra Madre un corazón útil, generoso, servicial. 

Sus Ojos

Ahora me voy a detener en los ojos.  La carta la escribe María de Cleofás, una de esas mujeres, que acompañaban a Jesús a todas partes y que estuvieron tan cerca también de María Santísima, dice Maria de Cleofás: 

“No sabría decirte de qué color son los ojos de María y si son grandes o pequeños, oscuros o claros, enclavados en el fondo de su rostro o saltones, parece mentira”.   

Luego dice:

“Los ojos de María cambiaban en función de lo que miraba o mejor todavía  puede que los ojos de María te hicieran contemplar lo que ya acariciaba con su mirada”.   

Lo que ella acariciaba con su mirada y vamos pensando; si nosotros tenemos una mirada limpia, si de nosotros se puede decir también lo mismo, que todo lo que miramos lo acariciamos,  porque nos ennoblece el corazón, nos ennoblece  nuestro mundo interior, nos ennoblece la vida  y son cosas que también puede ver y contemplar  Jesús dentro de nuestro corazón.       

Vamos haciendo esta oración del corazón, así que no salga del corazón.     

“Sus ojos acariciaban todas las cosas, especialmente los corazones sufrientes”.

Ahora que estamos haciendo oración, si tú tienes el corazón poquito así, pues que sepas que María lo mira y lo acaricia.  Nada se le escapaba a María, aún lo más mínimo lo descubría sin que te dieras cuenta; sin embargo, nunca te sentías vigilado por Ella.  Vamos sacando también punta a todas esas cosas, que no queramos estar controlando a las personas, que las dejemos en libertad.    

“Conseguía mirarme y que mi alma encontrara un poco de paz, sólo Ella sabe mirar sin juzgar, comprendiendo, haciéndose cargo inmediatamente, diciendo lo que nadie sabe decir    A sus ojos todo es más comprensible, más proporcionado y menos dramático, parece que sus ojos transmiten esperanza”

Jesús que este año que comienza, el año 2021 nuestros ojos transmitan esperanza.  Esa esperanza de nuestro corazón que se ha llenado de luz en estas navidades, desde el día 24 en la noche.  Así fue uno de los mensajes que recibí me pareció muy bonito, “que la luz que recibimos en esta navidades nos llene de esperanza para el próximo año 2021”.      

Como los ojos de la Virgen que transmiten esperanza, transmiten la confianza de que todo saldrá bien.  Hay una parte que habla de los ojos de María pero en un sitio muy concreto; el calvario.  En el calvario su mirada era más profunda que nunca, parecía que miraba detrás de la cruz, más allá, al cielo y veía algo que sin ahorrarle las lágrimas, las llenaba de esperanza.     

Cuando María te mira, es como si viera tu corazón reflejado en sus ojos; sabes perfectamente que te conoce, que se hace cargo, que trata de llevar por tí tu dolor, tu preocupación o tu alegría, pero esa mirada hace que cambie poco a poco tu ánimo y que te llenes de paz y de los mejores deseos,  ésta carta es preciosa,  me quedé con muchos de los detalles.

Sus Manos 

 Las manos, la carta que habla de las manos, la escribe la mamá de Dimas, el buen ladrón, en algún momento cuenta que está por desfallecer y hay una mano que la agarra, que la sostiene, y es la mano de una mujer, es  la mano de María, Santa María, habla precioso de esa mano que la sostiene, que no sostiene a nosotros también.  Dice:

“Sus manos lo decían todo, eran pequeñas, suaves con los dedos largos, no eran las manos de una princesa, María  había limpiado muchas veces la ropa y había amasado el pan con toda seguridad, eran manos curtidas aunque preciosas, eran las manos de una reina”. 

Su voz

Y finalmente Señor, podemos seguir contemplando nosotros en el silencio de la oración las manos de la Virgen, pero yo tengo que seguir, ahora me detengo en la voz.      El que habla de la voz de María es el Arcángel San Gabriel, dice los siguiente:

“La voz de María es una de las mejores maravillas del Señor,  El  Señor  probando todo tipo de sonidos, hasta que dió con la melodía perfecta, el tono más suave y la vibración adecuada.      Cuando oyes a María todos los demás sonidos desaparecen o mejor dicho, se integran en esa canción que son cada una de sus palabras”.      

Y cuando habla de que María pronuncia  un nombre dice lo siguiente:

“Es como una caricia de madre oír tu nombre dicho por ella,  hay un nombre que reluce sobre todos los demás.  Y es que cuando María habla de Jesús, parece como si se hiciera el silencio y a la vez lo dijera todo en esa palabra.  Su Jesús, con qué cariño habla de Él, narra sus conversaciones y relata su infancia”. 

Que hoy  en esta fiesta tan especial, del comienzo del año, qué maravilla comenzar el año así, pensando Nuestra Madre, escuchando a  Nuestra Madre, viendo su corazón, sus manos, sus ojos, vamos a pedirle a Nuestra Madre que nos acompañe, que esté muy cerca de nosotros. 

Y no quería terminar sin honrar y darle toda la gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por habernos dado a una Madre, unida de nuestro linaje humano, de nuestra condición humana, darle gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por su belleza, por su santidad incomparable, y por estar pendiente de nosotros sus hijos de la tierra.

 


Citas Utilizadas

Números 6, 22-27

Salmo 66

Gálatas 4, 4-7

Lucas 2, 16-21

Reflexiones

Virgen María, Madre Santísima, dirige a nosotros tu mirada, que nos acaricien también tus manos y que nos conserves en tu corazón.

 

Predicado por:

P. Santiago

¿TE GUSTARÍA RECIBIR NUESTRAS MEDITACIONES?

¡Suscríbete a nuestros canales!

¿QUÉ OPINAS SOBRE LA MEDITACIÓN?

Déjanos un comentario!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


  1. María Adelaida Martinez P dice:

    Me conmovió la descripción hecha sobre las manos, la voz, los ojos, el corazón de nuestra Madre. Me imaginaba a cada personaje escribiendo su carta y elevaba mis ojos a María para verla mejor

Regresar al Blog