Vanessa Triviño

Psicóloga Educativa. Escritora Investigativa

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Don Bosco, Consejero de la Juventud

“La dulzura en el hablar, en el obrar y en reprender, lo gana todo y a todos”. San Juan Bosco, Consejero de la Juventud


San Juan Melchor Bosco, nació en una subdivisión municipal italiana de nombre I Becchi en el año 1815, proviene de una familia de pocos recursos materiales, pero de gran fervor y valores que fueron inculcados por su madre Margarita Occhiena, lo cual le ayudarían a formar un carácter valiente y de lucha por sus metas.

Desde 1825, a la edad de 9 años empieza a tener sueños premonitorios en los que se ve rodeado de jóvenes que realizan varios oficios, pero algunos muestran actitudes inadecuadas y no sabe cómo llegar a sus almas para cambiar esos comportamientos, pero escucha una voz que le dice: “No con puños, sino con amabilidad vencerás a estos muchachos”. Bajo la dirección espiritual del Padre Cafasso lo toma con una misión que Dios le pide. 

Por ello busca iniciar su vida estudiantil en las que tiene varios obstáculos de dinero y familiares, su hermano mayor Antonio desea que Juan ayude con las tareas en el campo para traer más recursos al hogar, pero su madre lo apoya en que realice mandados, trabajos de sastrería, pastelería, entre otros, para costear sus estudios. Con el paso del tiempo se convierte en maestro de teatro, música y crea la sociedad de la alegría.

A los 26 años, se ordena sacerdote, empieza su apostolado con jóvenes que trabajaban en fábricas en situaciones precarias y otros que vivían en las calles, les ofrece una vida digna y la enseñanza de un oficio, también les contaba sus sueños con el objetivo de entregarles un mensaje. Decidió crear varias Casas Salesianas para la formación de hombres y mujeres, la primera fue el Oratorio donde su madre le ayudó durante los primeros años y realiza el llamado: «método preventivo», el cual aplicó con los jóvenes de Turín, para que se eduquen en libertad y en la adquisición de virtudes,  Domingo Savio fue fruto de esa labor, inspirada en el modelo de San Francisco de Sales, empezó con 17 miembros sólo varones, un sacerdote, quince seminaristas y un estudiante, donde se instruían en las áreas de pedagogía, filosofía y teología por un período de 3 a 5 años y prácticas docentes, el primer joven en realizar dicho proceso fue Miguel Rúa, quien luego sería sucesor de Don Bosco, dentro de la Pía Sociedad de San Francisco de Sales, los jóvenes optan por el noviciado para ser sacerdote o coadjutor (laico consagrado), su lema es: “Da mihi animas, caetera tolle; (Dame almas y llevaos lo demás), la mayor parte del tiempo Don Bosco pasaba con los jóvenes que estaban en la calle, cárcel, hospitales y otros que asistían a su despacho en busca de orientación.  Tuvo muchas oportunidades de trasladarse a colegios donde podían cancelar todos sus gastos y tratar adolescentes de familias privilegiadas, lo llevó a la oración y optó por quedarse en Turín. Mientras que  la madre María Mazzarello, se había preocupado por la instrucción de las jóvenes  quienes no podían acceder al sistema educativo por conflictos de aquella época, dentro de ese hogar le enseñaban costura, pero ella quería extender su proyecto y gracias al Padre Pestarino de Mornés, conoce a Don Bosco para crear la sección femenina, se necesitan recursos por ello el joven sacerdote emprende con los cooperadores salesianos, quienes pueden brindar ayuda para los jóvenes tanto materiales como espirituales. 

Falleció el 31 de enero del año 1888, por causa de una pulmonía a la edad de 72 años, fue beatificado en el año 1929, luego canonizado en 1934, Juan Pablo II lo declaró como Padre de la Juventud en su centenario de muerte, su cuerpo reposa en basílica de María Auxiliadora de Turín.

Es el momento para detenerse y reflexionar con el ejemplo de Don Bosco:

¿Me preocupo por las necesidades de las personas que me rodean?

¿Invito al rezar alguna oración mariana, visita al santísimo, labor social a mi familia, amigos de estudio o trabajo para que se acerque más a Jesús?

¿Agradezco por las situaciones difíciles que atravieso, veo en ellas que el Señor desea que saboree su Cruz para estar en unión con Él?

Sugerencias para practicar con frases de nuestro amigo San Juan Bosco: 

“Para trabajar con éxito, es necesario la caridad en el corazón y paciencia en la ejecución”.

“No hay jóvenes malos, hay jóvenes que no saben que pueden ser buenos y alguien tiene que decírselos.”

“La dulzura en el hablar, en el obrar y en reprender, lo gana todo y a todos”. 

Para agradecer: 

Dialoga con Jesús y pídele que a través de este ejemplo de San Juan Bosco te ayude a mejorar en los aspectos que deseas. Puedes acudir a la intercesión de la Santísima Virgen.

Si deseas conocer más de este Santo mira este Video…


Escrito por

Vanessa Triviño

Psicóloga Educativa. Escritora Investigativa

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