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Victoria de Khamis

Lic. en Psicolagía, Master en Psicología del Consumidor, Postgrado en Nutrición. Actualmente cursa un doctorado en Business.

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Un Nuevo Comienzo En La Fe

Se acerca cuaresma… ¿tan rápido? Pues si son como yo, sentirán que recién terminó la Navidad, y ahora ya se viene carnaval. Aprovechemos el comienzo de la cuaresma para renovar nuestra fe y para darnos más al Señor

Nuevos comienzos

En mi vida de fe, busco tener un orden. Me propongo levantarme a la misma hora todos los días (aunque con mi hijo pequeño, a veces es mucho más temprano de lo que quisiera); busco rezar el Ángelus a las 12, encuentro un huequito para rezar el rosario (casi siempre en el carro, gracias, Señor por los viajes largos), y además espero leer el Evangelio por lo menos unos 5 minutos en el día… y ustedes me dirán, ¡pero si vas de camino a ser beata si haces todo esto, todos los días!

Pero no, resulta que en muchísimas ocasiones no lo logro y me toca volver a comenzar. Es que, es difícil, ¿no creen? Con tantas distracciones, el trabajo, los niños, el Facebook, el tiktok… ay, ¿Cómo alguien puede mantenerse firme en su vida de piedad y oración?  

Renovemos nuestros esfuerzos

La inquietud de no terminar de ajustar mis tiempos a mis propósitos de oración la he compartido con sacerdotes. Ellos, me han sugerido algunos tips que deseo transmitirte: por ejemplo, si llega la noche, y me doy cuenta que no hice toda mi lista de actividades de oración (plan de vida), pues, debo pensar que mañana será otro día, y que mañana puedo volver a comenzar. ¿Súper, no?

¿Y qué si me acuerdo del Ángelus a las 4pm?…pues que lo rece a esa hora. Qué más da, si para Dios no hay tiempo. Eso sí, pidiéndole disculpas a nuestra Madre del cielo, por ser tan impuntual. No digo que haya que ser informales con nuestra vida de fe, sino que tenemos que hacer lo mejor que podemos.

Y es que lo que Jesús espera de nosotros no es una vida de oración sin mancha, sino que busquemos, que intentemos todos los días rezar. Y que, si nos equivocamos, que pidamos perdón para volver a Él. Jesús nos conoce, conoce nuestras intenciones, y espera que lo conozcamos a Él a través del orden en nuestra vida de fe.

Cuaresma

Se viene, se viene

Y ahora, que se viene el Miércoles de Ceniza, tenemos una grandiosa oportunidad para volver a una vida de oración y de fe. Este día marca el comienzo oficial de la cuaresma,  tiempo de preparación para la Pascua.

Cuaresma es un tiempo de penitencia y oración. Cuando era pequeña y comenzaba este cuaresma, ofrecía dejar algo que me gustaba comer, como por ejemplo el chocolate. Por ahora, me doy cuenta que puedo aprovechar este tiempo para renacer en mi vida de oración.

Sí, la cuaresma es justo nuestro momento para enfocarnos en nuestra alma. Oración, ayuno y limosna, solo a través de esto lograremos purificarnos para la muerte y resurrección de nuestro Señor.  Y ahora, podemos tomarnos un tiempito para ver cómo vamos a incorporar estas tres acciones en nuestra vida diaria durante los próximos cuarenta días (y quizás hasta más tiempo, si logramos hacerlo costumbre).

Miércoles de Ceniza

Y ahora que ya vamos a comenzar el Miércoles de Ceniza, vale la pena que nos preguntemos, ¿por qué ceniza?

Pues, la ceniza muestra penitencia. Muestra arrepentimiento. Y además, la ceniza representa la muerte. Sí, la suya y la mía, la de todos. Nos ponemos ceniza para comenzar un tiempo de penitencia en el que meditamos sobre nuestra vida, nuestra existencia, y aceptamos que no somos eternos. Todos moriremos, y queremos, como católicos vivir cada momento como si fuera el último: memento morí.

Cuaresma

La amiga muerte

Cuando visité alguna vez la catedral de San Esteban de Viena, me sorprendió ver huesos entre la decoración de la iglesia, ¡huesos de personas! Y en la catedral de San Miguel y Santa Gúdula de Bruselas, hay calaveras y esqueletos en mosaicos en el piso de la iglesia. Además de que los católicos veneramos las reliquias de varios santos, el dedo de uno, la quijada de otra, la cabeza de aquél… ¿no les suena tal vez macabro? Un poco hard core, ¿no?

Pues no, no es macabro. Es el constante recuerdo del católico que somos polvo, no somos nada. Y nuestra amiga muerte vendrá pronto por nosotros, que nos encuentre orando, que nos encuentre en estado de gracia, y que nos encuentre con una fuerte vida de fe.

Pidámosle al santo de la buena muerte, a San José, que este miércoles interceda por nosotros, para que verdaderamente comprendamos que somos polvo, y que pronto volveremos a la casa del Padre, con los frutos que cultivemos a lo largo de nuestra vida terrenal.

Miércoles de ceniza en pandemia

Debido a la pandemia, los católicos celebraremos de forma distinta este Miércoles de Ceniza. Algunas parroquias no impondrán cenizas físicamente sino que harán un acto online, otras lo harán pero las colocarán en la cabeza de los feligreses, y hay inclusive unas parroquias que usarán cotonetes para poner la ceniza.

Los invito a que visiten las páginas web de sus parroquias para que estén al tanto de cómo poder asistir a las celebraciones que dará su párroco.

Independientemente de cómo nos impongamos la ceniza, recordemos que, estamos en un momento de cambio, de renovación en la oración (y también la penitencia y la limosna). Estamos a las puertas de redescubrir nuestra fe, en un tiempo en el que podremos meditar sobre nuestra realidad humana, y la gran gracia que hemos recibido del Padre al entregar a su propio Hijo por nosotros.

Momentos para DiosRio Jordan

 

Y entonces, ahora les propongo que nos pongamos como meta darle algunos momentos a Dios en nuestra Cuaresma. Sea que vamos a asistir a misa diaria, a bendecir cada comida, a rezar con nuestros hijos a la hora de dormir, cualquier momentito que podamos dedicar a Dios en este tiempo, servirá y mucho para la preparación de nuestra alma.

Para esto, quería dejarles unos links, para quienes se hayan quedado con ganas de organizar su vida espiritual en esta Cuaresma, lo puedan hacer con guía. Además, es algo que realmente les interesa, les recomiendo que busquen un sacerdote que pueda servirles de Director Espiritual para que a cada paso estén acompañados.

 


Escrito por

Victoria de Khamis

Lic. en Psicolagía, Master en Psicología del Consumidor, Postgrado en Nutrición. Actualmente cursa un doctorado en Business.

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  1. Silvia onco dice:

    Es muy oportuna esta reflexion. Me siento identificada en el sentido de que muchas veces mi oracion esta invadida por las preocupaciones o las distracciones y en otras ocasiones no mw hice el tiempo para rezar el Rosario o no tuve ganas de rezar. Gracias por esta ayuda

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