Pamela Egas

1 min
0

Camilo Andres

Estaba leyendo Hechos y descubrí un nuevo Pedro. Normalmente, cuando me prenguntan por Pedro, lo primero que pienso de él es su traición a Jesus y que lo negó 3 veces. ¡Es mi naturaleza humana […]

Estaba leyendo Hechos y descubrí un nuevo Pedro.

Normalmente, cuando me prenguntan por Pedro, lo primero que pienso de él es su traición a Jesus y que lo negó 3 veces.

¡Es mi naturaleza humana que se revela! Siempre pensando en el peor recuerdo de los demás, sin reconocer sus luchas y sus aciertos.

Pedro es en quien se fundó la iglesia. Es quien porta la llave del cielo y quien primero reconoció al hijo del Padre.

Pedro renunció a su red y no dudó en seguir a Jesus y reconocerlo como el hijo de Dios. En Mateo 16: «Tú eres el Mesías, el hijo del Dios viviente».

Cuando estuvo encadenado y preso por predicar y hacer milagros en nombre del Señor, inspiró a la Iglesia a que orara fervientemente por él y con la gracia de Dios, un ángel lo soltó de las cadenas y lo llevó entre muros llenos de guardia para que recuperara su libertad y siguiera guíando al pueblo de Dios. Ni una puerta de hierro los detuvo.

Leyendo la biblia, especialmente los libros de Hechos, encontré una nueva naturaleza de Pedro y descubrí la lucha de los pedros que viven a mi lado y a quienes les reconozco fácilmente lo malo, pero nunca me detengo a pensar y a agradecer por las Bendiciones y los testimonios que traen a mi vida.

Ojalá esta inspiración pueda transmitirse a nuestros pastores, para que compartan esta reflexión con miles que seguimos y atendemos sus meditaciones y encontramos respuestas a nuestro día a día.


Escrito por

Pamela Egas

¿TE GUSTARÍA RECIBIR NUESTRAS MEDITACIONES?

¡Suscríbete a nuestros canales!

¿QUÉ OPINAS SOBRE EL ARTÍCULO?

Déjanos un comentario!


Regresar al Blog